Hablé con los dos lados
Un cliente estuvo más de un mes tratando de conseguir un herrero. Matías Urruttia tiene un trabajo full-time y hace changas a la tarde y los feriados para completar el sueldo. Hablé con los dos esta semana, por separado, y los dos me terminaron contando lo mismo: no hay forma de saber con quién estás tratando.
Esta semana hablé con dos personas de Tegu. Un cliente y un profesional.
No se conocen, nunca trabajaron juntos, y ninguno sabe que existe el otro. Pero los dos me terminaron contando lo mismo, desde lados opuestos.
Empiezo por el cliente, que estuvo más de un mes tratando de conseguir un herrero. Me lo escribió así, con el emoji incluido:
"Hace más de un mes que venía tratando de coordinar con un herrero para la reparación 😅"
Cualquiera que haya intentado que le arreglen algo en Argentina entiende ese emoji.
Matías Urruttia
No es el herrero de arriba. Hace plomería, albañilería, pintura y manos útiles, y esa historia es otra: son dos personas distintas que nunca se cruzaron.
Hace 10 años que tiene el mismo trabajo. Full-time, cumpliendo horario.
Y a la tarde, a la noche, los fines de semana y los feriados hace plomería y arreglos para completar el sueldo. No lo digo yo:
"yo la usaba más como un segundo trabajo. Porque tengo otro trabajo y cumplo horario en el otro trabajo… me facilitaba mucho para trabajar cuando no esté en el otro trabajo, ya sea por la tarde, tarde-noche, fines de semana, feriado"
Se registró el 21 de abril. Desde entonces ganó 21 trabajos. Hace 2 meses que paga cada vez que un cliente lo elige.

Cuando recomendó Tegu no se la recomendó a otros plomeros:
"se la recomendé a varios compañeros del trabajo mío… que estamos en la misma situación"
Compañeros de su trabajo. Estamos en la misma situación.
Lo llamé y hablamos 22 minutos. Le llevó menos de 5 meses armar ese 4,7, y es con lo que un cliente decide si lo llama o no.

El cliente del herrero
Ya había usado Tegu antes, y le había ido mal. Eligió un profesional y el profesional nunca fue (se le prendió fuego el vehículo el día de la visita, cosa que no le pasa a nadie hasta que le pasa). Desinstaló la app.
La volvió a instalar un mes después. No porque le hubiéramos mandado nada: porque coordinar solo le estaba saliendo peor.
"Con Tegu en cuestión de horas logré encontrar otro profesional"

Eso es lo bueno, y es el tipo de cosa que uno quiere publicar. Pero en la misma conversación me dijo dos cosas más.
La primera: cuando aquel profesional no apareció, la tarea quedó muerta.
"Lamentablemente la plataforma no me permitía contactar o seguir el pedido con los otros que se habían ofrecido"
Había ofertas vivas sobre la mesa y no había forma de volver a ellas. La segunda cosa fue más chica y me pareció más importante. Antes de contratar, se fue a Facebook.
"En el caso del pintor seleccionado, vi en su perfil de Facebook algunos trabajos"
Le pregunté si contrata por precio o por confianza. Contestó: "En las evaluaciones que tenga el profesional". Y pidió, sin que nadie le preguntara, que estén los enlaces a las redes de los profesionales, y una señal de que él ya había contratado a alguien antes.
Es un cliente pidiendo un perfil. Nadie se lo sugirió.
Dos historias, la misma cosa
Uno se pasó un mes buscando a alguien y terminó chequeándolo en Facebook. El otro trabaja los feriados y lo que cuida es un puntaje que le costó 5 meses armar.
Los dos están hablando de la misma cosa. No hay forma de saber con quién estás tratando. Uno no puede probar quién es, el otro no puede averiguarlo.
Nosotros llevábamos meses discutiendo por qué el cliente no elige, y le buscábamos la vuelta por el lado del precio y de los tiempos.
Y no es la primera vez que nos lo dicen. Natalia nos lo dijo en marzo, antes de que tuviéramos números:
"cada vez que pierden un trabajo, tienen que empezar desde cero. No existe un lugar donde construir reputación, donde alguien pueda ver qué tan bien trabajan o cuánto las recomiendan."
Un mes después otro profesional nos contó que lo que lo enganchó el primer día fue poder mostrar su certificado de antecedentes.
3 personas distintas, en meses distintos, diciendo lo mismo.
Lo que queda
El cliente consiguió su herrero.
Urruttia entró en abril. El 7 y el 8 de septiembre le dejaron dos reseñas de 5 estrellas.
Sigue trabajando. Los feriados también.
No me crean nada. Vayan y busquen sus propias conclusiones. Pero actúen. Siempre actúen.