El coraje de vivir tu propio camino
El camino propio no tiene que ser anti-convencional. Lo que lo vuelve tuyo no es la originalidad, es la decision. Y la comparacion, hija del ego, es lo que corrompe esa decision.
El arrepentimiento numero uno de los moribundos, segun Bronnie Ware en The Top Five Regrets of the Dying, es no haber tenido el coraje de vivir una vida fiel a uno mismo, sino la vida que otros esperaban. La trampa esta en creer que el camino propio tiene que ser anti-convencional: no lo es. Puede incluir la universidad, una pareja, un trabajo estable. Lo que lo vuelve tuyo no es la originalidad, es la decision.
La comparacion —hija del ego— es la que corrompe esa decision. Te empuja a copiar el camino de otro, o a rechazarlo por pura rebeldia. Las dos son formas de dejar que otros decidan por vos: en una obedeces al modelo, en la otra obedeces a su contrario. La comparacion es ego disfrazado, te pone a correr la carrera de otro mientras la tuya queda en pausa.
Lo vivi a los 21, cuando Belgrano me dejo libre. Lo peor no fue quedar afuera, fue ver a los demas seguir y medirme contra cada uno. Lo que me sostuvo fue una decision tomada antes, en 2020, cuando todavia entrenaba doble turno: de noche habia empezado a estudiar programacion. No era el camino que se espera de un jugador. Era el mio. Un camino que parecia convencional —ir a la universidad— pero que era propio, porque lo elegi yo y no el mandato.
De aca sale un filtro practico: antes de cualquier decision grande, preguntarse si la estoy eligiendo yo o la esta eligiendo la comparacion. Y en el contenido de marca, hablar del camino propio sin demonizar el convencional: el cliche del dropout es tambien una forma de comparacion invertida.